La subestación de Policía del centro poblado de Betoyes, en zona rural del municipio de Tame, quedó prácticamente destruida tras un violento atentado con explosivos registrado hacia las 3:15 de la tarde del martes 14 de julio.
De acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades, el ataque fue perpetrado mediante el lanzamiento de artefactos explosivos improvisados (AEI), conocidos como «tatucos», acondicionados en el platón de una volqueta y dirigidos contra la guarnición policial.
Como consecuencia de la acción violenta murieron los patrulleros Adrián Stiven Riascos Valencia y Omar Alexander España Vásquez, este último falleció horas después debido a la gravedad de las heridas sufridas.
En el atentado también perdió la vida la civil Isaura Ávila Quiñónez, de 42 años, quien se encontraba cerca del lugar al momento de la explosión.
El balance oficial deja además nueve uniformados heridos, entre ellos ocho policías y un soldado del Ejército Nacional. Entre los lesionados se encuentran Davinson Javier Arboleda SAA, Juan Camilo Bototo Chepe, Leiver Alexis Morales Garcés, Kevin Alexander Guerrero Lagos, Dabian Eduardo Ortega Torres, Jhon Jairo Carreño Castiblanco, Sergio David Hernández López, Jhon Edinson Román Sandoval y el soldado Yonatan Yair Torres Olaya.
Las imágenes conocidas tras el ataque evidencian la magnitud de la explosión, que ocasionó el colapso de gran parte de la infraestructura de la subestación, dejando escombros y severos daños materiales.
Según información de inteligencia conocida de manera preliminar, en el área tiene injerencia la comisión Martha Elena Barón del ELN. Asimismo, fuentes de seguridad señalan que el presunto responsable de la acción sería un cabecilla de ese grupo armado conocido con los alias de «Laín» o «El Flaco», identificado como Diomar Bárcenas Pérez. Esta información hace parte de las líneas de investigación y deberá ser confirmada oficialmente por las autoridades competentes.
Tras el atentado, unidades del Ejército Nacional y de la Policía coordinaron la evacuación de los heridos hacia centros asistenciales, mientras se reforzó la seguridad en la zona y avanzan las investigaciones para esclarecer plenamente los hechos y dar con los responsables.
El ataque constituye uno de los hechos más graves registrados recientemente contra la Fuerza Pública en el departamento de Arauca y vuelve a poner de manifiesto la compleja situación de orden público que enfrenta esta región del país.








